• Efervescencia suave y envolvente: al contacto con el agua liberan una espuma delicada que suaviza la piel y convierte el baño en un ritual de descanso profundo.
• Nutrición intensa: la manteca de cacao hidrata y protege la piel, dejándola tersa, flexible y con una sensación sedosa después del baño.
• Propiedades antioxidantes: el cacao amargo es rico en antioxidantes naturales que ayudan a revitalizar la piel y combatir los efectos del estrés diario.
• Aromaterapia cálida y reconfortante: su fragancia de chocolate, con notas dulces y profundas, genera una sensación de calma, bienestar y disfrute, ideal para desconectar cuerpo y mente.
• Momento spa en casa: perfecta para regalarte un instante de autocuidado, relajar tensiones musculares y disfrutar de un baño reparador.
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